• TDA, TDAH y Optometría

TDAH Terapia Visual Valladolid

Cada vez es más habitual en el vocabulario de padres y madres de niños y niñas en edad escolar los términos Trastorno del Déficit de Atención (TDA) o Trastorno del Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)

Ciertamente, a menudo se genera una polémica porque estos trastornos, en muchos de los casos, no todos, finalmente son tratados con medicación. Hay personas que se auto-medican al apreciar el más mínimo síntoma de cualquier afección, y hay otras que se niegan en rotundo, considerando que no es necesario, pero ¿qué haríamos ante una medicación para tratar un trastorno de este tipo? Y no sólo eso: ¿qué haríamos si alguno de nuestros hijos padeciera TDA o TDAH? No estoy hablando de auto-medicación, lo que quiero decir es ¿estamos preparados para tratar un trastorno de este tipo con medicación a nuestros hijo/as? ¿Hay alguna alternativa?

Mi opinión es que, si hay alternativa, no somos los optometristas. Pero quiero explicarme:

Digo esto porque recientemente, en una ponencia sobre detección de problemas de aprendizaje en la infancia, en el área de psiquiatría, me llevé una decepción cuando comprendí que el ponente no estaba muy de acuerdo con el trabajo realizado por los optometristas. En un artículo que venía a ser una guía de sugerencias para pediatras para detectar y derivar posibles casos de TDA o TDAH, entre cuyos autores se encuentra él mismo, se dice que “… es una seria responsabilidad del pediatra desaconsejar prácticas terapéuticas (…) tales como la optometría…”  Esto, en el marco de unas ponencias multidisciplinares de oftalmología, optometría, otorrinolaringología, logopedia, psicología y psiquiatría, no tiene mucho sentido, así que yo pensaba para mí qué le habríamos hecho nosotros a este buen hombre para que nos tuviera en tan mala consideración.

Yo defiendo firmemente el enfoque multidisciplinar de los problemas de aprendizaje. Trabajando conjuntamente es como se consiguen mejores resultados para los que realmente importan: l@s niñ@s. Sencillamente, se trata de que el niño sea tratado por el profesional más adecuado, así de simple.

Los psiquiatras lo dicen: todo TDAH, para ser diagnosticado como tal, no tiene que tener afectado un sistema sensorial como la visión o la audición. Si el niño/a no ve bien o no oye bien, no podemos decir que sufre TDAH. ¿Cuál es entonces el problema? Pues el problema es (y ahí es donde radica el rechazar nuestra labor) que nos encontramos casos de niños que, casi ya con el diagnóstico de TDA o TDAH en el bolsillo, recaen en nuestras consultas y el optometrista descubre que la parte visual no ha sido valorada como debe ser y está afectada por problemas oculomotores o binoculares no detectados donde quiera que les hayan derivado para realizar un diagnóstico diferencial. A estos niños se les trata con terapia visual, mejoran enormemente sus capacidades visuales – y, por tanto, su atención y rendimiento – y los padres salen contentísimos del tratamiento, como mínimo inseguros del profesional que diagnosticó a su niñ@ con este tipo de trastorno. Pincha aquí para ver un ejemplo claro de lo que estoy diciendo.

¿Esto quiere decir que los optometristas tratemos el TDAH?  La respuesta es definitivamente NO. 

El optometrista trabaja la parte visual que esté afectada. Si se le chequea la agudeza visual, como tradicionalmente se ha venido haciendo, estos casos se van a seguir dando. Nadie podrá evitar que los padres digan que se ha diagnosticado erróneamente a su hijo, y ni será culpa del que realizó el diagnóstico, porque si a él le han informado de que la parte visual del paciente no está afectada, no tiene por qué dudarlo, pero lo que no se puede hacer es echar por tierra el trabajo del optometrista si se están dando estos casos. El optometrista también deberá hacer hincapié en que él no ha tratado un TDAH y que no todos estos trastornos están mal diagnosticados sino que normalmente no se acude al profesional de la visión adecuado, así como tampoco podrá evitar que los padres comenten con familiares y conocidos el caso de su hijo y al final alguien acabe diciendo que ha sido en la consulta del optometrista donde se ha tratado este trastorno, como ocurre en el enlace anterior, donde en el título ya se da a entender nuestro trabajo como alternativa, pero esto no es lo que dice la optometrista que trató a su paciente.

Como en todos los campos, insisto: hay que acudir al profesional adecuado:

– Un psiquiatra, psicólogo, orientador, etc. que remita a una consulta de optometría que descarte  cualquier aspecto visual que pueda influir en los problemas de atención del paciente, y no alguien que únicamente valore si ve o no las letras más pequeñas.

– Un optometrista que valore la visión en su conjunto y que sea coherente y honesto con el trabajo que realiza y respetuoso con el de muchos profesionales que tratan TDA o TDAH con excelentes resultados.

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