Examen Visual

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Evaluación de las funciones visuales

A diferencia del examen visual que se conoce habitualmente como ‘graduación’ o ‘revisión’ de la vista, un examen visual completo sirve para valorar las disfunciones visuales y consta de una amplia batería de pruebas.

Estas pruebas nos proporcionan la información necesaria para determinar si el sistema visual del paciente tiene o no la capacidad de poner en marcha todos los mecanismos necesarios para poder ser eficaces visualmente y también para saber si están presentes todas las habilidades del análisis y procesamiento de la información visual, junto con aspectos motores y sensoriales, necesarias para poder interpretar correctamente lo que se está viendo, o lo que es lo mismo: para tener una adecuada visión.

 

Examen visual pediátrico

¿Sabías que se puede examinar la visión de un bebé? Las revisiones están recomendadas a partir de los 6 meses de edad.

Disponemos de las técnicas adecuadas para ello, de modo que se puede conocer el estado inicial del funcionamiento visual del bebé para poder prevenir futuras complicaciones. Cuanto más tardemos en tratar un problema visual, más costará, o, dicho de otra manera, cuanto antes podamos tener información del sistema visual del niño, mejor podremos prevenir o tratar a ese niño.

Un niño nunca nos va a decir que ve mal (para él es normal, nunca ha visto de otra forma), que ve peor por un ojo o si ve perfecto por el otro (ambliopía, lo que comúnmente llamamos ‘ojo vago’). Un diagnóstico precoz es fundamental.